Puede besar a la novia

  Esa es, casi con seguridad, la frase más esperada de cualquier enlace matrimonial.

  Ese beso es muy significativo y se ha convertido en un símbolo nupcial. Es el gesto más dulce y esperado de toda la ceremonia, el cual sella los votos matrimoniales y pone fin al acto.

Marine y Enfermera
Marine y Enfermera

  Los tiempos han cambiado y con ello muchas de nuestras costumbres, por lo que la frase tan esperada resulta anticuada para muchos de nosotros.

  A día de hoy, es cada vez más frecuente los matrimonios igualitarios, por lo que esta mítica frase ha ido evolucionando y se ha ido reemplazando por «pueden besarse» o «los novios se pueden besar».

  En cualquiera de los casos, el beso nupcial es el gesto más esperado del enlace matrimonial. Puede ser un beso tímido, romántico, con los nervios del momento, apasionado e incluso un beso de película, pero para los novios es como revivir el primer beso que se dieron en su relación de amor.  

¿Pero sabemos de dónde procede esa tradición?

  Para buscar su origen nos tendríamos que remontar a costumbres y tradiciones ancestrales.

  Sus primeros indicios se asocian a un rito pagano de la consumación pública de un enlace, donde hasta ese momento no se poseía el permiso para cualquier tipo de contacto físico entre los novios, estos debían esperar hasta contar con los derechos matrimoniales. Antaño las parejas tenían prohibido tomarse de la mano o besarse antes de la unión en matrimonio. Tras el ritual, el gesto de besarse públicamente era la forma de validar esa unión.

monlais vestido de novia
Diseño de Mónlais
monlais novias
Diseño de Adrián Novias

También podemos remontarnos a la antigua Roma, donde sellaban todos los pactos con un beso.  Se podría considerar la unión matrimonial como un pacto que sellar con ese beso.

  La unión matrimonial en el judaísmo se considera el enlace de dos almas que se unen para formar un sólo ser y crear una nueva familia. Ese acto se sella también con un beso, que representa dicha unión.

También hay creencias populares que asocian el beso a la buena suerte. Besamos un billete para atraer abundancia o besamos un décimo de lotería con la esperanza de que sea el premiado. Muchos deportistas lanzan besos al aire para pedir bendición y suerte, incluso los lanzan para agradecer si anotan un tanto. Así mismo nos besamos bajo el muérdago para atraer la dicha y la fortuna. 

Imagen de la película "27 Bodas"

Fuera como fuere el beso nupcial es una representación de este tipo de creencias en las que se espera que ese beso atraiga felicidad y prosperidad al matrimonio.

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